Y ahora quiero embarazarme, pero mejor hoy que mañana

Tiempo para decidir ser madre
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Lo que nos cuesta tomar la decisión, ¿verdad? Meses y meses pensando, viendo pros y contras, averiguando si no será un deseo pasajero y que en cuestión de días desaparezca. Para algunas no meses sino años y años, como fue en mi caso…

Pero llega el día en que el SI es más poderoso que el No… y amigas, entonces que tiemblen las clínicas que allá vamos nosotras con  nuestro deseo tan claro como urgente.

Un embarazo, queremos un embarazo a ser posible hoy mejor que mañana…Pero, !Ay amigas!, es cuando nos topamos de cara con la realidad de nuestra fertilidad: de que si con esta edad ya los óvulos y las hormonas quizás no, que si hay que hacer unos cuantos intentos de inseminación antes de ver otros tratamientos que posiblemente tengan que ser los que finalmente nos lleven al embarazo, que si existe la donación de óvulos, que también la de embriones, que con estimulación más posibilidades pero también de embarazo gemelar.

Nos demoramos demasiado pensando y demasiado en esperar a un príncipe que se convierta en el padre de nuestro hijo o hija, sin d darnos cuenta de que no queremos arriesgarnos a un padre fruto de un amor de meses y de que mientras si o no, o mientras no pero si, el tiempo que juega a favor de nuestro deseo, juega en contra de nuestras posibilidades.

Muchas veces, cuando veo a tantas de vosotras tambalearse en la duda, cuando en el fondo estáis pidiendo a gritos ser madres, me gustaría daros ese empujoncito para dejar de pensar, pero entiendo que nuestra decisión lleva lo suyo, no es una decisión cualquiera, es elegir ser madre sin pareja para siempre.

Tan solo me atrevería a decirnos que no tejéis demasiado la madeja, sobre todo si pasáis de los 35 años, y mucho menos si la edad supera los 40. Ya no hay mucho más tiempo para pensar despacio, sino para pensar deprisa,,,Y también atreverme a deciros, que aunque todo puede ocurrir, aunque todos esos pensamientos pueden convertirse en realidad, son menos los miedos que se materializan que los que no, y la felicidad de haber logrado tu sueño de ser madre: insuperable.

Eso sí, si lo que te lleva a la maternidad es una carencia emocional, la falta de una pareja, mejor que elijas el No. Un hijo jamás sustituirá tu carencia emocional y menos a una pareja. Son dos amores completamente diferentes, que pueden ir parejos o separados, uno delante y otro detrás, sin tener por qué ser la pareja siempre la primera en la fila.

Autor: Rosa Maestro

Periodista, comunicadora, madre sin pareja con donante de esperma y por adopción internacional, fundadora de la web masola.org y autora de los cuentos infantiles #reproducciónasistida "Cloe quiere ser mamá..", "Nora y Zoe, dos mamás para un bebé" y "Lucía y e cofre mágico de la familia".

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