Madres solteras por elección¿Por qué se considera egoista tener un hijo sola, sin pareja?

Egoista no es ser madre soltera por elección
Egoista no es ser madre soltera por elección. Foto: starmedia.com

Cuando una mujer, cada vez más, toma la decisión de ser madre sin pareja, lo primero que muchas personas se atreven a afirmar es: !Qué egoista eres !

Rosa Maestro @rmaestrom

Es una frase recurrente. Quien más o quien menos de nosotras la hemos sufrido, como otras muchas… por poner otro ejemplo: “ese hijo no es fruto del deseo”.

Algunas de estas opiniones en la red hablan así de nosotras: “Creo que una mujer que decide tener hijos sola es egoista porque piensa en ella más que en sus hijos. Prioriza el deseo de ella de ser madre sobre las necesidades e intereses de los hijos. ¿Por qué una mujer que lo que más quiere son sus hijos, los privaría de tener un padre? ¿Por qué una mujer que ponga como prioridad a sus hijos, no elegiría una crianza compartida que les de a los niños una mayor probabilidad de bienestar y subsistencia en caso que uno de sus progenitores enferme?
En realidad, lo primero que debiera pensar una mujer que no se considera egoista es en aquello que sería lo mejor para los niños, por encima de sus intereses o deseos personales”.

Otro comentario encontrado en las redes dice lo siguiente: “Es un poco egoísta el hecho de decidir tener un hijo sola aún desde antes de concebirlo, porque le estás quitando la oportunidad de conocer al padre, de tener un padre que lo acompañe en su crecimiento y en su crianza. Además de a dos es mucho más fácil y más placentero tener un hijo. Además, si la natualeza establece que para crear un ser humano tiene que intervenir una mujer y un hombre, es porque es necesario que haya una madre y un padre, y así debe ser“.

¿Egista? Siempre me he preguntado si en verdad estaba siendo egoista cuando en un momento de mi vida decidí que dado que las relaciones sentimentales no iban por donde yo quería que fuesen, iba a tener un hijo sola, y que mejor recurrir a la reproducción asistida para ello.

Fue entonces cuando comencé a oír en algunas personas el concepto egoista. Los mismo que me invitaban mejor a la adopción de un menor, también sola, sin pareja, como si elegoismo tuviese que ver más con la forma de concebir ese hijo que con el hecho de formar una familia monoparental. Tampoco hay que olvidar que, aunque contradictorio, está bien aceptado o incluso con connotaciones de pena por la situación de la mujer en el caso de abandono: “Es distinta la situación cuando el padre no quiere asumir la responsabilidad y te deja sola con el hijo, en ese caso sí o sí tenés que cargar con todo, y bueno, no queda otra opción…… pero siempre puedes conocer a otro hombre que te quiera y que lo acepte también a tu hijo, y formar una nueva relación con esa persona…..”.

Es más, se nos invita a conocer a otro hombre, no por volver a sentir un enamoramiento, no… solamente para no estar desválidas y que nos ayude a cuidar y educar a nuestros hijos como si ellos fuesen parte activa en este cuidado y educación – pocas son las manifestaciones masculinas en este aspecto y mucho menos en cuanto a la conciliación familiar y laboral -. Bueno ahora los llevan por las mañanas al colegio para que ellas puedan acogerse a la jornada reducida y alguna otra cosilla más – razones todas de peso para no tener un hijo sola -. Y lo peor de todo es que estas manifestaciones, casi siempre, proceden de nosotras mismas, de las mujerees, de las madres.

¿Egoista? Pues sí, puede que lo fuese, pero si yo lo era, no me cabe duda que la inmensa mayoría de las madres de este mundo fueron egoistas porque todas hicimos caso de nuestro deseo de ser madres por encima de todo. Nos dejamos llevar por el deseo ilusionante y dejamos a un lado los múltiples problemas que nuestro hijo pudiese tener en esta vida (aunque muchas como yo amamos la vida y nos quedamos con todo lo maravilloso de ésta que es mucho frente a lo negativo).

¿Egoista? Puede que fuese por el hecho de prescindir de la figura paterna, que no es así porque mis hijas tienen cerca no una sino varias figuras paternas que son parte muy importante de su vida. Quizás son personas que conciben solo un modelo familiar: el clásico, como si todo lo que no encaja en lo establecido como natural por la sociedad de antaño – fundamentalmente anclada en conceptos religiosos – fuese egoista, perjudicial, radical, alienante, etc…

¿Egoista? No, no fuí egoista. Ser madre y no en el caso de serlo sola, sin pareja, sino en todos los casos de maternidad, como en muchos de paternidad – a muchos hombres lo de ser padres les viene dado -, es un acto tremendo de generosidad, de implicación emocional de por vida, de dedicación, de esfuerzo, de tiempo, de sacrificio, de lucha, de angustia…todo lo que compensa la simple sonrisa o el simple abrazo de nuestros hijos. ¿Es egoista dar todo el amor que una puede tener a cambio de nada? No. Lo único que quizás sea egoista en todo esto es no querer compartirlo con otro, en el caso de que la decisión sea por convicción y no circunstancial. Aún así, como mujeres tenemos todo el derecho del mundo a elegir cómo, dónde y cuándo queremos ser madres.

 

Autor: Rosa Maestro

Periodista, comunicadora, madre sin pareja con donante de esperma y por adopción internacional, fundadora de la web masola.org y autora de los cuentos infantiles #reproducciónasistida "Cloe quiere ser mamá..", "Nora y Zoe, dos mamás para un bebé" y "Lucía y e cofre mágico de la familia".

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