Discriminación gubernamental para las Madres Solteras

Fuemte: Yo Dona

Las mujeres del Gobierno,  auténticas termitas demoledoras los derechos de las mujeres, de las familias y, sobre todo, de las Madres Solteras o familias monoparentales

Siempre pensé que si una mujer estaba en el Gobierno las cosas nos iban a ir mucho mejor a las demás mujeres; siempre pensé que por el hecho de ser mujeres y muchas de ellas madres, habría cierta empatía con los problemas y las carencias de las que somos ,en esta mal manida sociedad española, mujeres y madres. ¡Cuán confundida estaba! Haberlas hay, en el Gobierno digo, pero empatía a la mujer, a la familia y su idiosincrasia lamentablemente en estos casi dos años últimos creo que no pasa la nota media que nos pide Wert a los pobres para poder estudiar; es decir, ni con Beca.

Y para colmo de males, encima tenemos en el Gobierno a una mujer como nosotras, la señora de Cospedal, que lo único bueno que ha hecho hasta ahora es no reincidir en la búsqueda de un padre para su hijo como dice que hace su acólita de partido en Cataluña, la señora Sánchez Camacho.

No sólo vemos cómo las becas que ayudaban a que nuestros hijos pudiesen estudiar han desaparecido, cómo las ayudas de libros no existen ya (pero si existe el apoyo a las editoriales que nuevamente han procedido a cambiar los libros de texto este año para que ni siquiera sirvan de hermano a hermano), cómo el transporte escolar es algo ya histórico en los colegios públicos, cómo muchos niños no pueden pagar los comedores escolares porque las ayudas no llegan, cómo las políticas de planificación familiar, fertilidad y demás anexos a la mujer brillan por su ausencia, cómo la conciliación laboral con la familiar es solo algo de lo que hablar de vez en cuando haciendo creer a los micrófonos de una rueda de prensa que existen, cómo se cierran centros de atención a mujeres maltratadas… Y sumo y sigo, y sigo y sumo.

Y entre todas estas mujeres con más inquina se ceban en las monoparentales (un porcentaje elevadísimo de españolas). Recientemente otra señora ministra, Fatima Nuñez, esta gran mujer que de empleo solo sabe que existe un Ministerio (el suyo), dice terminar con la llamada renta mínima de inserción (RMI) que algunas comunidades todavía conceden a las madres solteras y personas con discapacidad en acuerdo con la intención de la OCDE que apuesta por eliminar las ayudas a madres solteras y discapacitados para activar su empleo. En comunidades como la de Madrid, esta cuantía alcanza los 490 euros. Un modelo éste de familia que tiene en España nombre de mujer (Un 88,6% de las familias con solo un progenitor están dirigidas por una mujer, frente a las 11,4% de las que se responsabilizan los hombres). Pero aún hay datos más alarmantes, si en España el 24,7% de las mujeres están en paro, en el caso de aquellas madres que crían hijos a solas el porcentaje se eleva al 26%, de acuerdo al “II Informe Mujer con  Responsabilidades familiares no compartidas y empleo”, que presentó la Fundación Adecco.

Este informe, además, habla de 548.000 familias monoparentales españoles, de las cuales según los últimos datos ofrecidos por el Instituto de la Mujer, más de 80.000 son por decisión propia.

Y el tema se agrava, cuando la señora Mato ha decidido excluir de la cartera de los tratamientos de reproducción  asistida a las mujeres sin pareja y parejas de lesbianas – no sé si aconsejada por la señora Cospedal, por eso de que ella pudo pagárselo e igual pensó que todas las mujeres en España tienen su mismo poder adquisitivo-.

Tristeza, impotencia e ira, eso es lo que despiertan en mí todas estas mujeres y, sobre todo, un gran enfado conmigo misma cuando al verlas una y otra vez en los medios de comunicación he llegado a pensar que: “para tener mujeres con tanta inteligencia, empatía, sinceridad, solidaridad….en el poder, casi mejor, que estas buenas “mozas” como dicen en mi pueblo, se ocupasen de sus trajes de Chanel, de enseñar sus grandes mansiones en el Hola, de acudir a fiestas, dimes y diretes, de pasear sus perros bien trajeados… Y nos dejasen  a las mujeres, a las madres, a las que lo somos de verdad, en paz con sus golpes de decretazo insolidario”. Por lo demás, sabiendo que la justicia no se aloja en los trajes de Chanel y mucho menos en peinetas y mantillas españolas, que sea la vida quien multiplique x 3 en ellas su dolor de conciencia.

Autor: Rosa Maestro

Periodista, comunicadora, madre sin pareja con donante de esperma y por adopción internacional, fundadora de la web masola.org y autora de los cuentos infantiles #reproducciónasistida "Cloe quiere ser mamá..", "Nora y Zoe, dos mamás para un bebé" y "Lucía y e cofre mágico de la familia".