Cuando nos convertimos en tablas salvavidas

 

Mujeres sin autoestima
Fuente:http://www.tenyten.com/

Mujeres sin autoestima. Uno de los grandes errores que cometemos las personas es no saber relacionarnos con nuestros propios sentimientos, no entenderlos, no saber muchas veces si vamos o venimos.

Rosa Maestro @rmaestrom @Masola_Org

Y sin embargo eso no es lo peor. Lo peor es no ser consciente de que las emociones, los sentimientos van a estar ahí, una veces unos y otras veces otros, y no hay que aprender a controlarlos sino a que cuando se descontrolan, porque hay ocasiones en la que no vamos a poder evitar que se descontrolan…dejarlos fluir  y aprender de ellos.

Lamentablemente, nos enseñaron muchas matemáticas, lengua y física, pero poco de emociones, y lamentablemente, aún seguimos igual.

El ser humano  ha evolucionado de puertas para afuera, para los demás, y hasta ahora poco o nada se ha preocupado de puertas para adentro, de cara a uno mismo.

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Cuando las emociones brotan, cuando no sabemos cómo calmarlas nos refugiamos en lo primero que encontramos: al alcohol, las drogas, el trabajo, el sexo, en la dependencia, en la cotidianidad… en lugar de aprender  a escucharlas, a entenderlas, a curarlas cuando son dolorosas.

Y otras muchas, nos agarramos a quienes más nos quieren y los convertimos en nuestras tablas salvavidas… y por ende, cuando los demás nos ven fuertes, nos convertimos en sus tablas salvavidas.

Hay personas, que por su forma de ser, su fortaleza psicológica o su simple saber estar, son carne de cañón para aquellos que en el fluir de su debilidad van buscando tablas salvavidas en su vida.

Cuando esto ocurre, quizá quien busco la tabla se salve, aunque mucho lo dudo, pero seguramente hunda, aunque sea temporalmente, a quien hizo de tabla.

Uno y otro tienen un problema… el primero no saber entenderse, no saberse débil y ayudarse en su confusión; el segundo, no saber establecer los límites de su generosidad.

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Cuando alguien te escoge como tabla salvavidas creyendo que con eso se salva, ni se salva él, y te hunde a tí.

¿Cómo entonces distinguir a aquellos que siempre necesitan de un bastón para caminar?…y cuando digo siempre, es siempre y no durante un tiempo hasta volver a flotar?; ¿cómo no caer en la tentación de ser uno quien busque la tabla salvavidas a la que hundir en su cobardía por no saber vivir?

Buscar una tabla salvavidas o pasar la vida buscando y encontrando tablas salvavidas es triste, impersonal, malvivir o perder el tiempo pero…y ¿cuando uno se descubre como tabla salvavidas de alguien?…duele..y mucho, porque fue utilizado.

Huye de aquellos que te buscan o te quieren como su tabla salvavidas…nunca ayudarás al náufrago que no se quiera salvar a sí mismo y puede que ocurra que tú seas una víctima más del naufragio.

Autor: Rosa Maestro

Periodista, comunicadora, madre sin pareja con donante de esperma y por adopción internacional, fundadora de la web masola.org y autora de los cuentos infantiles #reproducciónasistida "Cloe quiere ser mamá..", "Nora y Zoe, dos mamás para un bebé" y "Lucía y e cofre mágico de la familia".

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