La adopción monoparental lucha por abrirse paso

Adopción monoparental
Fuente:losandes.com.ar

Adopción Monoparental. Mucho se habla de la adopción, pero poco de la adopción monoparental. Sin embargo, a fecha de hoy, son muchas las mujeres y algo menos los hombres, sin pareja, que un día decidieron crear una familia gracias a la adopción internacional.

Un modelo de familia que sufre el cierre de muchos países, las trabas continuas en la adopción nacional y las consecuencias de la crisis. Sin embargo, y pese a todo, en la actualidad, la adopción monoparental lucha por abrirse paso como otro modelo de familia más.

Rosa Maestro @rmaestrom @Masola_Org

La experiencia de mucho más de una década de estas familias que en solitario sacan adelante a sus hijos es la que hoy en día habla por sí sola. Niños de igual a igual que en las familias biparentales; familias, al fin y al cabo.

No obstante, el cierre de muchos países donde este modelo familiar había centrado sus posibilidades, ha hecho que el número de adopciones monoparentales se haya visto resentido en los últimos años (dependiendo de la comunidad autónoma se habla de caídas de solicitudes y adopciones internacionales en general que van desde un 50 hasta un 85 por ciento), además de las nefastas consecuencias que supone la crisis económica y las dificultades por las que están pasando muchas personas como consecuencia de los actuales recortes.

Falsa adopción nacional

La familia es una afectada importante de la situación actual que sufre al país y por ende, mucho más las familias adoptivas monoparentales.

Cada vez ven más acotado su margen de adopción internacional, tanto por el miedo a no poder sacar adelante su proyecto de familia ante el fantasma de la perdida de trabajo como por el encorsetamiento de muchos países que anteriormente les habían abierto sus puertas.

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Hoy en día pocos países quedan abiertos para ver cumplidos sus sueños: Rusia, quizá Vietnam o algún que otro país latinoamericano para niños por encima de cierta edad o con circunstancias especiales.

Más desesperanzadora aún es la adopción nacional para este modelo de familia.

La mayoría de las comunidades autónomas dan prioridad a las parejas frente a las personas que desean adoptar en solitario en aras de cierto pensamiento, para muchos obsoleto, que asegura una mayor estabilidad emocional y económica en la pareja frente al individuo; algo que fomenta la hipocresía social española que alardea de transparencia, permisividad e igualdad en la adopción monoparental nacional. No es así.

Durante años las personas sin pareja han seguido el proceso requerido para la adopción nacional y a diferencia de las parejas que han tenido que esperar entre siete y diez años para formar una familia, cerca de un 90 por ciento de estas personas siguen a la espera y tan solo han recibido una carta en respuesta agradeciendo su ofrecimiento.

Pocos casos se conocen y puntuales de adopción monoparental nacional, algunos en la comunidad catalana que durante un tiempo mantuvo a la familia monoparental en igualdad de condiciones quela biparental.

No es de extrañar que este hecho haya dado lugar a un incremento de los tratamientos de reproducción asistida con donante en las mujeres sin pareja vertiginoso y la permanencia de muchos menores en las casas de acogida (orfelinatos) españoles.

El acogimiento de un menor tampoco es fácil para ellos, siempre están por delante las parejas, aunque en los últimos años es casi la única esperanza, y a lo sumo podrían optar por un menor con problemas, pese a que en la sociedad actual la soltería está considerada como un hecho diferencial irrelevante, y por lo tanto, no debería haber discriminación con respecto a las parejas en la formación de una familia.

Sin embargo, y pese a las dificultades, en la actualidad uno de cada diez niños adoptados forma parte de una familia monoparental, según  el último estudio que publicó el Instituto dela Mujer.

Las adopciones por parte de las mujeres solas, en el caso de los hombres son mucho menos, asciende en España a un 9,4 por ciento del total aproximadamente, cuando aún había posibilidades reales de poder adoptar.

Las parejas, por delante

En su mayoría, casi todas las personas sin pareja recurren a la adopción internacional, pero no por ello es más fácil. Como familia monoparental adoptar es siempre mucho más difícil y complicado. “Las parejas tendrán siempre prioridad”, es la frase con que más veces se va a tropezar una persona que quiera adoptar como monoparental.

Además, el adoptante no debe obviar las dificultades a las que una persona sin pareja se va a tener que enfrentar. Por un lado, va a ser observado con lupa, tanto en el momento de obtener el certificado de idoneidad en España por eso de la supuesta inestabilidad emocional y económica del individuo en solitario frente a la pareja.

Por otro lado, se encontrará con más paredes que derribar en los países de adopción cuyas creencias a este respecto poco difieren. Por supuesto, debe contar con el hecho de que no todos los países, o prácticamente muy pocos, aceptan solicitudes de adopción de personas solas.

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Es evidente que cuando un país extranjero comienza a poner límites a la adopción internacional lo hace siempre por las minorías más débiles.

Los hay también que fluctúan, un año lo permiten y otro no, lo que significa que no son países muy seguros de cara a la adopción.

Otros países incluso plantean un cupo sobre el total de adopciones anuales con respecto a las familias monoparentales, lo que da lugar a que el proceso tienda a ser más largo que para una pareja.

Si además, la persona que quiere adoptar en solitario es un hombre, lo tiene mucho más difícil. Para ellos la lista puede acortarse tanto que solo puedan escoger entre uno o dos países.

Y las probabilidades de que un hombre solo pueda adoptar a un bebé o una niña son casi nulas. Por su parte, aquellos que tengan otros hijos biológicos, tendrán también que consultar sus posibilidades, ya que hay países como Senegal que acepta monoparentales, pero no si tienen hijos biológicos.

¿Y esto por qué? ¿Puede ser cierto que una persona sola esté más expuesta? Si tenemos en cuenta estudios realizados en países que tienen más experiencia en adopciones de menores que España, como es el caso de Estados Unidos, “las familias monoparentales tampoco parecen más propensas que los matrimonios a interrumpir una adopción”, algo que en su día Kathryn Donley Ziegler, experta en  adopciones en Estados Unidos dijo, afirmando que las personas que adoptan solas están obteniendo tan buenos resultados como los matrimonios convencionales.

Pocos países y difícil

El cierre de Etiopía, que siguió al de China, Ucrania o Marruecos, países en los que las familias monoparentales habían depositado durante años su ilusión de formar una familia, deja casi desiertas las posibilidades.

Queda patente que al ser pocos los países que admiten la adopción monoparental, la avalancha de este tipo de expedientes provoca a la larga la desconfianza (justificada o no) y perjudicala adopción.

África demora mucho la asignación del menor, y muchas veces se ve frustrada, y los países de este continente están casi siempre sujetos a cambios de leyes, cierres por conflictos bélicos, pérdidas de documentación, continuos cambios reglamentarios o denegaciones judiciales sujetas a creencias políticas o religiosas.

Por otro lado, en muchos de los que permiten la adopción internacional, se desconoce la existencia de adopciones monoparentales.

Los países del este hace tiempo que dejaron también de ser la gran esperanza. El tiempo de espera suele ser largo, y las familias monoparentales siempre están los últimos de la fila. Además cuentan con la desventaja de requerir un gran desembolso (en ocasiones hasta los 35.000 euros e incluso se ha llegado a hablar de 75.000 euros), al que muchas personas que adoptan en solitario no pueden acceder.

En Asia, China era la mejor opción, pero su cierre ha eclipsado todas las posibilidades. Una gran mayoría de las personas que deseaban o tramitaban en este país, han derivado sus expedientes a Vietnam que abrió sus puertas a la adopción internacional en España no hace muchos meses y en el que de momento solo se han habilitado algunas ECAI y los expedientes se empiezan a acumular.

Vietnam se adhirió hace unos años al Convenio de la Haya por lo que se espera que los rumores o no rumores de las irregularidades en materia de adopción en este país cesen.

Quedaría Latinoamérica, donde hay un mayor número de países que aceptan solicitudes de personas solteras. Sin embargo, las familias monoparentales se encuentran con que la edad de los niños que se les ofrece son mayores, de siete a diez años, porque las parejas tienen prioridad en los menores de edades inferiores, y no se ven con ánimos de lidiar con las dificultades de un menor casi adolescente o incluso después de decidirse, sus adopciones se ven frustradas.

De igual modo son países sometidos a continuos cambios y en los que un cambio de ley ha dejado siempre a muchas familias monoparentales con sus expedientes colgados.

Por último no hay que olvidar que adoptar siendo uno solo requiere de una estabilidad económica ya que todos los gastos, corren a cargo de una sola persona.

Es importante tener en cuenta que las ayudas a la familia no van dirigidas a las familias monoparentales: ni en cuanto a incremento de bajas maternales, ni en becas, ni en ayudas a comedores, ni puntos extras en guarderías…; tampoco es cierto lo de la familia monoparental numerosa con dos hijos (que se quedó en una enmienda), ni la prestación de 3.500 euros (1.000 más) en el caso de ser monoparental (que en verdad son para familias necesitadas que no llegan a un mínimo de renta al año) y que ahora también ha desaparecido.

Además hay que contar con otras muchas más discriminaciones políticas y administrativas como es el caso de la deducción por hijo en la declaración de la renta de 2.500 euros en familias monoparentales frente a los 3.500 en las biparentales.  

Es decir, una familia monoparental que quiera tener un hijo u adoptar tiene que contar previamente con la más absoluta discriminación política e institucional.

 

Autor: Rosa Maestro

Periodista, comunicadora, madre sin pareja con donante de esperma y por adopción internacional, fundadora de la web masola.org y autora de los cuentos infantiles #reproducciónasistida "Cloe quiere ser mamá..", "Nora y Zoe, dos mamás para un bebé" y "Lucía y e cofre mágico de la familia".

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