El tiempo vacío

Autoestima femeninaHacer las paces con el pasado e intentar aprender de él; ese es el tiempo vacío. Un tiempo sin sobresaltos, sin grandes emociones, ni siquiera aquellas que nos hunden en la desoladora culpabilidad por no haber observado antes que los renglones torcidos eran los escritos.

Rosa Maestro @rmaestrom @Masola_Org

Es el tiempo del silencio, el tiempo de estar sentada frente al vacío, reconociendo cada decisión errónea, cada momento en el que se confió, cada momento en el que se quiso, cada momento en el que el hurto de la verdad helaba el corazón.

Ese el tiempo vacío. Aquel en el que, día a día, el sol vuelve a salir para sorprenderte y recordarte que nunca dejó de estar ahí; aquel en el que se recupera la ilusión, aquel en el que abandonas el lecho y regresan los gustos,  las ganas, el deseo,…, la pasión.

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Ese es el tiempo vacío, aquel que llenas con cada nuevo amanecer. Aquel en el que una sonrisa infantil te devuelve a tí, a lo que eras, a lo que fuiste antes de haber sido.

Ese es el tiempo vacío, el que vuelves a hermanar con la vida, en el que te perdonas por errar cuando debiste acertar, por permanecer cuando debiste marchar, por herirte cuando debiste curar, por confiar cuando debiste desconfiar… El tiempo en el que perdón a uno mismo llega.

Tiempo que llenas con el aprendizaje que te dejaron amores que duelen, amores que fueron desamores, amistades que defraudan, sentimientos que nunca existieron, engaños disfrazados de regalo, profesiones que te desgastaron, viajes sin destino, libros sin letras, películas sin actores, historias llenas de fábula…, autoengaños, autodesempleo, autodeseo, autoinanición, autobombo….

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Un tiempo vacío que llenas de nueva vida, de nuevas oportunidades, de sabiduría, de templanza, de sosiego, de paz… Un tiempo vacío que llegas a amar mucho más de lo que amaste el tiempo ocupado; ese tiempo que comienza a sentirse como despedida, con olor a pasado, a un pasado que ya se sabe lo será para siempre; añeja vida que nunca jamás volverá a ser presente, ni futuro… no quedará rastro alguno, ni siquiera, del subjuntivo “yo hubiera o hubiese” de su pretérito pluscuamperfecto.

Autor: Rosa Maestro

Periodista, comunicadora, madre sin pareja con donante de esperma y por adopción internacional, fundadora de la web masola.org y autora de los cuentos infantiles #reproducciónasistida "Cloe quiere ser mamá..", "Nora y Zoe, dos mamás para un bebé" y "Lucía y e cofre mágico de la familia".

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