Hace seis años que naciste de mi corazón, en un parto largo y complicado, y contigo en mis brazos

Madres solteras por adopción
Foto: Rosa Maestro

Parecía mentira, y que largo se me hizo ese año y medio largo, que estuve yendo y viniendo y esperando a que en una de esas venidas, el avión se completase contigo.

Muchos me dijeron, ¿a dónde vas? Si ya tienes una hija, ¿por qué te pones ahora a adoptar, con lo complicado qué es, con lo difícil que es sacar un hijo adelante y ahora otra y con un pasado a sus espaldas? Si, parecía difícil eso de volver a querer amar tanto una segunda vez; sobre todo si eliges hacerlo sola, y en una sociedad que entiende más de proyectos financieros que de proyectos personales.

Rosa Maestro

No, nunca me resultó difícil elegir volver a amar, cuando el amor es verdadero, y yo sabía que tú habías nacido para mí, y te sería inmensamente fácil dejarte querer, porque eras mi hija. Y así fue.

Tú, jamás fuiste una dificultad. Fuiste un soplo de vida, ese que me devolvió a las cosas verdaderamente importantes de la vida. Sí, lo dejé todo. Eso que dicen y que llaman futuro profesional y que a día de hoy todavía no sé muy bien a lo que se refieren; sí, dejé lo que dicen y llaman oportunidades de ocho a ocho y dos días de descanso a la semana (si se puede)… que dicen que te dan la felicidad…y no te dan nada más que ganas de llorar y un estrés que por las noches no compensa con el amor fundido en un abrazo y esa frase de “mamá, te quiero hasta el infinito; eres la mejor mamá del mundo”.

Nooo. No hubiese cambiado jamás la facilidad por la dificultad, ni la profesionalidad por la maternidad… si eso no me llevaba a tí.

Y he que un día hicimos el viaje juntas; las tres. Completaste el asiento vacío de la fila de tres en aquel primer vuelo hacía la felicidad de tres  y que tantas veces miraba cuando volvía con un bolso lleno de papeles y sin tí.

Y ahora pasaron cuatro años desde tu aterrizaje, el de tu hermana y el mío, como si de las protagonistas de la Fuga de Alcatraz se tratase y, ahora cumples seis añitos. ¡Quién lo diría!

Se borró la espera, la angustia, el no por respuesta, la ansiedad, la incertidumbre… Solo quedó lo bueno: tú, mi pequeña Luna Nabila. Que revuelves mi vida entera a los 50 y que me empujas a inventar en mi mente cada mañana tu hermoso parto. ¿Por qué alguien duda de que yo no la parí?

La parí, la parí con dolor, como a mi otra hija.. Y la parí, la parí desde el corazón… ¿Qué órgano más hermoso elegiste, mi amor, para venir al mundo?

Se nos va el tiempo y la vida… eligiendo no arriesgar, la vida cómoda, aquella que no nos va a hacer sufrir aunque sepamos que al otro lado está lo más hermoso. Nos cuesta salir de la zona de confort….Y hoy, en mi felicitación de cumpleaños, de tus seis cumpleaños, te digo mi amor que: ¡gracias por dejarme salir de la zona de confort!, ¡gracias por haberme permitido elegir tu vida y no la mía!, ¡gracias por enseñarme lo que en verdad es importante!, ¡gracias por haberme elegido en tu corazón como “mami”, gracias por haberme acercado a un país tan hermoso, Marruecos; gracias por haberme dejado encontrar amigas y sobre todo “hermanas” tan grandes en tu país; gracias por abrirme los ojos a dejar las oportunidades laborales más allá de las cuatro de la tarde; gracias mi amor por estar aquí, conmigo, con tu hermana, por ser mi hija… Gracias porque creo que un óvulo mío no lo podría haber hecho mejor…

Felicidades por haber sido tan fuerte, por haber sabido esperarnos, a mí y a tu hermana, por habernos recibido con los brazos abiertos y la boca llena de besos. Gracias por reír cada día a carcajadas, gracias por haberme traído tanto amor y ganas de vivir a mi vida. Te quiero.

Autor: Rosa Maestro

Madre sola, fundadora de la web masola.org y autora del cuento "Cloe quiere ser mamá.." entre otras cosas.

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