Mujeres que no se sienten vasijas por gestar, sino por lo que viene después de gestar

Foto: pixabay.com Las madres se sienten vasijas por el abandono absoluto y la falta de respeto a la maternidad en España
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Las madres se sienten vasijas por el abandono absoluto y la falta de respeto a la maternidad en España

El ímpetu con el que partidos políticos y algunas organizaciones con el que salen a defendernos en estos días a las mujeres, gritando, coreando, apabullando con el lema “No somos vasijas”, me deja como mínimo perpleja, sobre todo porque no se corresponde con el desinterés de semanas, meses, años, décadas, siglos…

#Rosa Maestro @rmaestrom @Masola_Org

Es curioso observar como podemos pasar desapercibidas 364 días al año y de pronto uno, ese en el que alguien dice “Hay que legalizar la Gestación Subrogada”, salimos despavoridos a gritar que la maternidad de la mujer es sagrada, que no son vasijas, y que los vientres hay que protegerlos.

Pues bien, durante los otros 364 días…nuestra maternidad se ha quedado en “eso de lo que no importa, no se habla, no se escucha”. Esos otros 364 días nos encontramos desprotegidas…. Sí, desprotegidas. Y sintiéndonos a diario como vasijas.

Nosotras parimos, sí. Parimos y luego allá te las apañes con tu vasija y lo que albergaste en tu vasija… Y prepárate porque te vas a sentir como vasija durante mucho tiempo y por muchas cosas.

Muchas mujeres se sienten vasija porque su baja por maternidad duro lo que duro poder levantarse de la cama y recuperar el equilibrio de su cuerpo. Se sienten vasija porque además si son madres solas, sin pareja, no pude coger permiso de paternidad para tener algo más de tiempo.

Se sienten vasija porque tuvieron que dejar de dar el pecho porque era incompatible con mi vida laboral.

Se sienten vasija porque tuvieron que pagar a precio de oro una guardería infantil porque su maternidad era incompatible con su vida laboral.

Se sienten vasija porque tampoco tuvieron ningún apoyo en la elección del colegio, ni ayuda para gastos de comedor, ni ayuda para libros.

Se sienten vasija porque desde que parieron el mundo laboral las mira como madres y no como profesionales.

Se sienten vasija porque cuando sus hijos se ponen enfermos tienen que coger un día de vacaciones y no una baja por enfermedad del hijo.

Se sienten vasija porque cuando tienen que acudir al médico con alguno de sus hijos, tienen que pedir unas horas de permiso sin sueldo o enviar a un familiar.

Se sienten vasija porque si sus hijos tienen que hospitalizarse, no pueden estar con ellas porque no tienen baja por enfermedad.

Se sienten vasija porque como monomarentales son discriminadas fiscalmente todos los años como familia.

Se sienten vasija porque los problemas de los profesores y del sistema educativo se los han trasladado a ellas como madres.

Se sienten vasija porque desde que parieron lo de la progresión laboral fue cosa del pasado.

Se sienten vasijas porque tuvieron que postergar su maternidad hasta progresar lo suficiente porque sabían que después ya no podrían.

Se sienten vasija porque cada vez que tienen que solicitar una reducción de jornada tienen que ir vendiendo la pena para que no les pongan pegas y muchas veces se las deniegan.

Se sienten vasija porque trabajar con jornada reducida por maternidad significa que sus cerebros de mujer se hayan parado para la empresa.

Se sienten vasija porque no solo trabajan fuera de casa sino también dentro de casa, sin remuneración alguna.

Se sienten vasija porque como mujeres y madres cobramos menos que los hombres en el mismo puesto laboral.

Se sienten vasija porque como mujeres y madres ven a diario como sus afines son expulsadas de las empresas bajo eres.

Se sienten vasija porque como mujeres y madres cuando van a hacer una entrevista de trabajo lo primero que les preguntan es la edad, hijos que tienen y edades de los mismos.

Se sienten vasija porque como monoparentales en el mundo laboral el pensamiento es “con ocuparse de casa ya tiene bastante”, pero sus compañeros divorciados albergan el pensamiento de “pobres, menos mal que su ex se hace cargo de casi todo”.

Se sienten vasija porque ellos, padres… casados, separados o solteros no son juzgados igual.

Se sienten vasija porque nadie valora sus maternidades y hace que muchas mujeres sientan en el mundo laboral vergüenza de decir “soy madre”.

Se sienten vasijas porque los pañales de sus hijos cuestan lo suyo, también…sillas para coches, medicamentos que no cubre la seguridad social, vacunas a precio de oro.

Se sienten vasija porque no tienen tiempo ni para pensar…

Podrías seguir tú con la lista por favor….Empiezo a dejar de sentirme vasija para pasar a sentirme como cántaro.

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Autor: Rosa Maestro

Periodista, comunicadora, madre sin pareja con donante de esperma y por adopción internacional, fundadora de la web masola.org y autora de los cuentos infantiles #reproducciónasistida "Cloe quiere ser mamá..", "Nora y Zoe, dos mamás para un bebé" y "Lucía y e cofre mágico de la familia".

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