El matrimonio se separa, pero los padres no

El matrimonio se separa,

pero los padres no

Cuatro años después de que el Gobierno aprobase la ley de divorcio que abrió la puerta a la custodia compartida de los hijos son muy pocas las parejas que disfrutan de ella.

¿Por qué?

 

Por Rosa Maestro

El porcentaje es apenas testimonial, inferior a un cinco por ciento. Esta es la estadística actual de las parejas separadas que se acogen a lacustodia compartida de los hijos y eso que ya han pasado cuatro años desde que el Gobierno aprobase el proyecto de ley que reforma el Código Civil para facilitar los trámites en materia de separación y divorcio.

La ley actual concede igualdad de derechos a los dos progenitores, pero la realidad es otra: la custodia de los hijos se adjudica a la madre en el 95 por ciento de los casos y solo se concede la custodia compartida en casos en los que los dos progenitores están de acuerdo, que cierto es que cada vez son más.

Además, como consecuencia a ello hay que sumarle que el disfrute del hogar familiar queda para la madre y para los hijos, y el padre tiene que pasar una pensión alimenticia que muchas veces es totalmente desproporcionada respecto a lo que los niños consumen. La situación se agrava cuando se tiene que pasar mensualmente una pensión compensatoria a la mujer porque no trabaja, además de tener que pagar un alquiler para poder vivir.

El Juez decide

La custodia compartida era y es, tras el divorcio, el punto más polémico para la pareja, cuestión incomprensible en algo tan incuestionable como que “si los padres asumen voluntariamente la corresponsabilidad de cuidar a sus hijos, nadie puede forzarles a no asumirla cuando se separan”. Y este es el motivo de reclamo de muchos padres separados o divorciados: que se instituya de verdad la custodia compartida, figura jurídica que ya se ha aplicado en otros países y que conlleva más beneficios que prejuicios a los hijos.

En el 95 por ciento de los casos la custodia de los hijos recae en la madre

La legislación española actual establece que es el Juez quien decide con que progenitor quedarán los menores de edad, si no hay un acuerdo entre los padres y, a diferencia de otros países, distingue entre dos conceptos: la custodia, que es la tenencia o control físico de los padres sobre sus hijos; y la patria potestad, que es el conjunto de derechos y obligaciones que corresponden a los padres sobre cada hijo no emancipado.

El Código Civil también establece que el Juez debe oír a los hijos mayoresde 8 años, audiencia que se supone que es para que le digan personalmente con cual de los padres quiere convivir. En la actualidad hay juzgados que lo hacen y otros que no, aunque sea una norma de “obligado cumplimiento” por estar en el ordenamiento jurídico. Es más, la nueva Ley de divorcio debe hacer posible que los menores declaren ante el Fiscal e incluso ante un psicólogo, en un ambiente totalmente distendido y no en un Juzgado como es en la actualidad.

Ellos quieren ser padres

La custodia compartida, también denominada “coparentalidad” o “responsabilidad parental conjunta” implica un acuerdo tras la ruptura matrimonial, por el que los hijos pasan una parte de su tiempo con un progenitor y otra parte con el otro, de una forma más o menos equitativa y racional; todo ello en función de la edad de los hijos, loshorarios y profesión de los padres, la proximidad de sus domicilios y su disponibilidad de tiempo libre o vacaciones, así como la opinión de los niños.

Sus detractores se apoyan en lo que han venido a denominar realidad social, en el hecho de que la inmensa mayoría de las madres tienen que asumir la crianza de los hijos sin apenas colaboración del padre, y en función de esta denominada realidad social, se dicta que la custodia siga teniéndola quien siempre la ejerció. Sin embargo, esta realidad social se corresponde más a la de hace unos cuantos años, ya que cada vez son más los padres que asumen la crianza de su hijos de igual modo que las madres.

Cataluña, la primera en establecer límites al incumplimientode la custodia compartida

Todo esto hace que cada vez sea mayor el número de organizaciones de padres separados o divorciados que se manifiestan para reclamar sus derechos. La más reciente, el pasado 23 de diciembre en Valencia, en la que disfrazados de Reyes Magos, entregaron carbón en protesta a Jueces, Fiscales y Psicólogos de la Ciudad de la Justicia de Valencia como cómplices y responsables. Los organizadores critican “la mala gestión institucional del divorcio“, que, en su opinión, “cada año se salda en nuestro país con más de 20.000 menores con síndrome de Alienación Parental (manipulación del menor que le lleva a rechazar a uno de los progenitores)”.

Cataluña ha sido la primera comunidad española en establecer límites alincumplimiento de la custodia compartida en el caso de separación de los padres y lo ha hecho con la modificación del Código Civil aprobado por el Gobierno catalán. A partir de ahora, ambos padres tendrán igualdad de derechos y obligaciones y de este modo, se entierra el principio general de que un progenitor (el varón generalmente) quede apartado del menor. Pero además, advierte de la obligatoriedad a que abuelos y hermanos tengan relación con los niños, a quienes protege para que no corten su relación con el núcleo familiar. Y esto se cumplirá a través de un escrito que incluya un plan de parentalidad. La pareja acordará el tiempo y la economía que cada uno aportará en el caso de tener hijos menores y otros aspectos como la educación, la sanidad y la alimentación. Además, por primera vez se contempla que un maltratador no podrá quedarse con la custodia de un niño.

El ejemplo de otros países

En Estados Unidos, Canadá y Europa (Bélgica, Francia, Inglaterra y Gales, Italia y la República Checa) ya son varios los años que se aplica lacustodia compartida con éxito en la separación de las parejas. Ahora bien, ¿dónde está la clave del éxito de estos países?  Al parecer en el “Principio del Progenitor más Generoso”, según el cual, en los casos en los que se haya de otorgar la custodia en exclusiva a uno de los progenitores por falta de acuerdo, el factor que determinará a cuál de ellos, será la capacidad respectiva que cada uno muestre para favorecer el contacto significativo y continuo del menor con el otro progenitor. Si en España (que también aplica la custodia compartida) se estimase el mismo principio, ¿qué madre/padre se atrevería a acudir al juzgado parasolicitar no más de cuatro horas a la semana o cuatro días al mes de visita para el padre?

El número de divorcios desciende en los países en los que la custodia de los hijos se comparte de verdad

Por otro lado, en los países en los que la custodia compartida se aplica en verdad, se protege de forma efectiva al menor y por tanto, la relación estrecha de éste con ambos progenitores, de tal forma que, elincumplimiento del régimen de visitas por parte de uno de ellos, es motivo suficiente para que se proceda a un cambio de custodia. En otros países, se establece para los progenitores custodios un límite de 50 Kilómetros para que éstos puedan cambiar su lugar de residencia, y es preciso el consentimiento de ambos progenitores para trasladar a los menores fuera del país. Sin embargo, en España el progenitor encargado de la custodia puede trasladar su residencia y con ello, a sus hijos, a cualquier lugar del mundo.

Descenso número divorcios

En general, en los países en los que se ha aprobado y puesto en práctica la custodia compartida, se ha producido una significativa reducción del índice de separaciones y divorcios. Y esto ha ocurrido porque en estos países la separación ha dejado de ser un fácil negocio para algunos progenitores a los que ir al juzgado ya no supone quedárselo todo a cambio de nada: hijos, casa, pensiones alimenticias y compensatorias y, en algunos casos inclusive, la satisfacción de una venganza infalible sobre su exmarido, y en los menos, sobre su exmujer.

En España, las rupturas matrimoniales descendieron en 2007 un 5,8 por ciento respecto al año anterior, de tal modo que se rompe la tendencia al alza que se observaba en los últimos años, según la estadística de nulidades, separaciones y divorcios difundida por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Para este año que acaba de terminar se espera sino un nuevo descenso, dicen, ya que la crisis hace que muchas parejas se lo replanteen.

En beneficio…

 

  • Se cuida más y se conserva la continuidad de la vida familiar del niño
  • Se reduce el fracaso escolar, así como las posibles carencias de afectividad.
  • La presencia de las dos figuras, padre y madre, en la educación facilita una distribución de las tareas de crianza, la participación en la toma de decisiones y la superación del cliché machista de “padre proveedor” y “madre cuidadora”. Esto favorece, por una parte, la integración social y laboral de las mujeres y, por otra, estimula en los hombres valores considerados tradicionalmente femeninos.
  • La relación de los ex cónyuges resulta menos conflictiva, ya que han debido establecer un acuerdo previo, y desaparecen muchos de los aspectos que más enfrentamiento provoca: la utilización del piso conyugal, el pago de pensiones compensatorias, el impedimento de régimen de visitas, etc.
  • Se deja de utilizar a los hijos como arma arrojadiza o de presión en el reparto de bienes. Como consecuencia, el número de litigios por separación o divorcio descendería, como demuestran las experiencias en otros países.
  • El padre se siente más implicado e integrado en la educación y desarrollo de sus hijos, al permitirle mantener sus lazos de afectividad y una relación constante. Este hecho supone una ventaja añadida, ya que reduce el impago de pensiones.

 

En detrimento…

 

  • El continuo cambio de domicilio cuando se opta por la alternancia entre la vivienda materna y paterna. Los detractores de la custodia compartida arguyen que el hecho de que el menor esté haciendo maletas continuamente y vaya de un sitio para otro perjudica a su estabilidad emocional.
  • Existe una mayor exigencia y necesidad de entendimiento entre los ex cónyuges, para establecer el acuerdo, que en algunas situaciones resulta muy complicado, debido al profundo deterioro de la relación de pareja.

 

 

 

 

Otros países son ejemplo

 

FRANCIA

En marzo de 2002, impulsada por la ministra de la Familia y la Infancia, Segolène Royal, fue aprobada en Francia la custodia compartida.

El texto de la ley francesa estipula que: “la residencia del niño podrá fijarse en el domicilio de cada uno de los progenitores, con carácter alterno, o en el domicilio de uno de ellos”.

Si uno de los progenitores lo solicita, o en caso de desacuerdo entre ambos respecto al modo de residencia del niño, el juez podrá ordenar con carácter provisional una residencia alterna durante un plazo determinado. Al término de este plazo, el juez emitirá un fallo definitivo sobre la residencia alterna del niño en el domicilio de cada uno de los progenitores o la residencia en el domicilio de uno de ellos.”

Igualmente: “En caso de desacuerdo, el juez tratará de conciliar a las partes. Al efecto de facilitar la búsqueda por los progenitores de un ejercicio consensuado de la patria potestad, el juez podrá proponerles una solución de mediación y, tras haber obtenido su conformidad, designar un mediador familiar al efecto”.

ESTADOS UNIDOS

En Estados Unidos, la custodia compartida es la fórmula adoptada en casi todas las legislaciones sobre divorcio de los distintos estados.

La política común que inspira las legislaciones estadounidenses más progresistas sobre divorcio se basa en: el derecho fundamental del niño a mantener con ambos progenitores un nivel similar de contacto al existente antes de la ruptura del matrimonio.

Aparte de la custodia compartida o conjunta, esa política se plasma también en el denominado “Principio del Progenitor más generoso”, según el cual: en los casos en que se haya de otorgar la custodia en exclusiva, será factor determinante para asignarla a uno y otro de los progenitores la capacidad respectiva que cada uno de ellos muestre para favorecer el contacto significativo y continuado del niño con el otro progenitor. Los porcentajes de custodia compartida en EE.UU están por encima del 50 por ciento en una gran parte de los estados.

 SUECIA

El 1 de octubre de 1998 se modificaron las disposiciones del Código de los Niños y los Padres relativas a la custodia y al contacto. El objetivo de la modificación fue subrayar la importancia de lograr soluciones por mutuo acuerdo y facilitar una mayor aplicación de la custodia compartida e insistir en el principio del mejor interés del menor y este es el de compartir su tiempo de residencia y contacto con ambos progenitores. La responsabilidad parental conjunta es el punto de partida natural.

Asimismo, las normas parten del supuesto de que ninguno de los progenitores es más idóneo que el otro para obtener la custodia simplemente en razón de su sexo.

 

 

Síndrome de Alienación Parental

Se denomina Síndrome de Alienación Parental (SAP), conocido internacionalmente por sus siglas en inglés, (PAS Parental Alienation Syndrome) al conjunto de síntomas que resultan del proceso por el cual un progenitor, mediante distintas estrategias, transforma la conciencia de sus hijos con objeto de impedir, obstaculizar o destruir sus vínculos con el otro progenitor, hasta hacerla contradictoria con lo que se esperaría de su condición.1 El término fue propuesto por el doctor en Psiquiatría Richard A. Gardner en 1985, como consecuencia del estudio que realizó en casos de divorcios conflictivos o destructivos.

La existencia de este síndrome se encuentra actualmente cuestionada por algunos profesionales del área. La Organización Mundial de la Salud y la Asociación Americana de Psicología, las dos instituciones más importantes del mundo en términos de salud y trastornos mentales, aún no reconocen su existencia a pesar de las múltiples publicaciones científicas al respecto.

Los hijos que sufren este síndrome, desarrollan un odiopatológico e injustificado hacia el progenitor alienado que tiene consecuencias devastadoras en el desarrollo físico y psicológico de éstos. Consecuentemente el síndrome afecta también a familiares del progenitor alienado como son: abuelos, tíos, primos,… Otras veces, sin llegar a sentir odio, el SAP provoca en el menor un deterioro de la imagen que tiene del parental alienado, resultando de mucho menos valor sentimental o social que la que cualquier niño tiene y necesita de sus progenitores: “el menor no se siente orgulloso de su padre/madre como los demás niños”.

 

Autor: Rosa Maestro

Periodista, comunicadora, madre sin pareja con donante de esperma y por adopción internacional, fundadora de la web masola.org y autora de los cuentos infantiles #reproducciónasistida "Cloe quiere ser mamá..", "Nora y Zoe, dos mamás para un bebé" y "Lucía y e cofre mágico de la familia".