Mujeres extranjeras acuden cada vez más a España en busca de un embarazo. Las francesas copan las clínicas vascas

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Foto: bebe a bordo

Su presencia es cada vez más notable en las clínicas privadas vascas de reproducción asistida. Algunos de estos centros lo califican ya como un boom cuyo auge no ha terminado. Se trata de mujeres y parejas francesas que cada vez con más frecuencia recurren a clínicas vascas para tratamientos de reproducción asistida. Lo hacen por proximidad, calidad y aspectos legales, como las limitaciones para realizar donación de óvulos en su país de origen y la prohibición de otro tipo de tratamientos. Su media de edad supera los 40 años y es algo mayor que la de pacientes en la CAV (37 años). Su objetivo, sin embargo, es el mismo: ser padres.

Publicado en: http://www.noticiasdegipuzkoa.com

Tomamos el ejemplo de uno de los grupos privados de reproducción asistida más prestigiosos, el IVI, que cuenta con clínicas en Donostia y Bilbao. El boom de las pacientes extranjeras, especialmente de nacionalidad francesa, ha llevado a este grupo a abrir recientemente en la CAV una unidad internacional en la que desde la primera llamada hasta la despedida, pasando por las consultas y la atención se gestiona en el idioma del paciente. Los tratamientos a extranjeras en el último año han subido un 65% y el auge de las parejas francesas ha sido decisivo en la apertura de este servicio.

En algunos casos se les inicia el tratamiento en su país de origen con el suministro de medicación y solo viajan a Euskadi para realizar los controles médicos y las intervenciones propias de fecundación, acortando su tiempo de visita. En otros casos, permanecen en Donostia o Bilbao durante dos y hasta tres semanas. Les encuentran hoteles, les van a buscar al aeropuerto. Se trata de facilitar todo el proceso para que se sientan como en casa. Y la fórmula funciona.

 

El aumento de expedientes de pacientes franceses en el IVI crece de forma meteórica hasta el punto de que, a día de hoy, ya se doblan las cifras de 2013. Entre ese ejercicio y 2014 el incremento en las clínicas de Donostia y Bilbao fue del 51% y la tendencia es a más. Las cifras del primer trimestre de 2015 ya apuntan a un aumento del 240% de la visitas respecto al mismo periodo de 2014 y de un 50% en los tratamientos realizados. Además, se prevé un “crecimiento continuado” en 2016.

Su media de edad es de 41 años, con un apreciable número de mujeres que se acercan a los 50. Buscan sobre todo tratamientos de donación de óvulos, uno de los más caros, que podrían dispararse hasta los 7.000 euros. Se les aplica a mujeres cuyos óvulos no son válidos para la concepción.

Cada vez acuden más a Euskadi personas del mismo sexo, principalmente lesbianas; así como parejas de segundas nupcias con intervenciones como la vasectomía o la ligadura de trompas realizada anteriormente. Los datos reflejan a su vez un aumento de las mujeres sin pareja con edades cercanas a los 40 que “no quieren esperar a su príncipe azul”, indican desde el IVI.

Vienen en su mayoría de zonas próximas a la muga con Euskadi, desde Iparralde hasta Burdeos pero la casuística crece y las buenas conexiones aéreas entre Francia y la CAV, así como las numerosas experiencias previas atraen cada vez a más ciudadanos franceses de otros puntos, incluso de París.

¿Pero por qué lo hacen cuando Francia y Alemania son, por delante de España, países punteros en reproducción asistida en Europa? Según el director médico del IVI en la CAV, Marcos Ferrando, “las causas principales son dos. En primer lugar, porque aquí ofrecemos una medicina reproductiva de alto nivel. En el caso del grupo IVI somos el que más tratamientos realiza en Europa y somos pioneros en un montón de técnicas”, explica.

Y la segunda, añade, “es que hay algunos tratamientos que en determinados países no se pueden realizar por cuestiones legales. Por ejemplo, una inseminación con semen de donante está prohibida en Francia y la donación de óvulos no se puede realizar en todos los países. En Francia, por ejemplo, solo se puede realizar en hospitales públicos y las listas de espera son mayores. Pero es que también buscan tratamientos que pueden demandar perfectamente en Francia. Una in vitro normal o una inseminación artificial la pueden realizar en su país perfectamente y, sin embargo, vienen aquí. Buscan medicina de vanguardia”, asegura.

Según Ferrando, en la CAV y en el conjunto del Estado “tenemos la suerte de tener la mejor medicina reproductiva que existe. Vienen de otros países a buscarnos. Y como tenemos semejantes tasas de éxito, estamos ante una evolución lógica”.

Ferrando, sin embargo, huye del término turismo de salud asociado a estas visitas de extranjeros que a menudo necesitan realizar estancias en hoteles vascos mientras se someten al tratamiento. “El turismo de salud se asocia a menudo a ese paciente que viaja en busca de un tratamiento gratuito que en su país le cuesta dinero y aquí no. No es nuestro caso. Aquí hablamos de clínicas privadas y el paciente ni siquiera pretende hacer turismo. De hecho, muchas veces no quieren salir del hotel, porque cuando les hemos puesto los embriones quieren estar de reposo”, precisa el doctor.

TRATAMIENTOS

Entre 700 y 7.000 euros. El tratamiento más sencillo, una inseminación artificial, cuesta unos 700 euros. Luego está la fecundación in vitro, el tratamiento más aplicado. Por contra, uno de los más caros es la donación de óvulos: su coste es de 7.000 euros. Es muy recurrente en mujeres mayores de 40 años y el que más está creciendo. Es una fecundación in vitro pero con óvulos de una donante. También hay tratamientos combinados con donación de semen.

Autor: Rosa Maestro

Periodista, comunicadora, madre sin pareja con donante de esperma y por adopción internacional, fundadora de la web masola.org y autora de los cuentos infantiles #reproducciónasistida "Cloe quiere ser mamá..", "Nora y Zoe, dos mamás para un bebé" y "Lucía y e cofre mágico de la familia".