Padres sobredimensionados con los deberes: “harta no, lo siguiente”

Padres sobredimensionados con los deberes
Foto: edukame

Estos dos últimos años como madre han sido emocional y físicamente estresantes y agotadores. La sobrecarga de deberes y de trabajos en el actual sistema educativo es desbordante. Lo que se nos pide a los padres (que no somos profesores) está sobredimensionado. Sinceramente no sé si es porque los profesores se han acostumbrado a hacer de las tardes en casa una extensión de la jornada escolar o porque ellos mismos se encuentran dimensionados y no saben de qué manera terminar de inculcar tal magnitud de conocimientos.Rosa Maestro

Pero los padres somos padres y no profesores. Podemos educar en el esfuerzo, en la actitud, en la empatía… pero no podemos estar hasta las doce de la noche con nuestros hijos haciendo deberes, fichas, trabajos, que para más inri, en sexto de primaria se intensifica con esos exámenes comunitarios (KET, PET, CDI) que ponen nota al colegio y no a los niños, exámenes que supuestamente no se establecen en igualdad en todos los colegios y que en algunos, de entidad privada, hay niños a los que se les invita voluntariamente a no presentarse.

Nada que decir ya cuando nos imponen un bilingüismo, que ni es bilingüismo ni es nada. Solo es una nueva forma de sobrecargamos a todos. Lo que en un principio fue para mí: “Uff, qué bueno, colegios bilingües”, se ha convertido en “salgamos de esta pantomima social y vivamos más relajadas” y el inglés, como todos los idiomas solo se aprende pasando una temporada larga, solos, sin contacto con el castellano en el extranjero. Lo de ser bilingües ya son palabras mayores, y serlo solo lo son aquellos que uno de sus progenitores es nativo. Así que, hagamos vida normal, más tranquila y relajada, menos estresante, aprendamos la Revolución Industrial y la Francesa en castellano, entendámosla, y luego vayamos a Gran Bretaña, por ejemplo, a aprender bien el idioma. Por cierto, que mejor nos vendría más acuerdos europeos y becas a este respecto.

Sí, estos 10 años de educación me han hecho comprender mucho más lo pésimo de nuestro sistema educativo, anclado en un sistema que procede de la primera revolución industrial y mucho más decadente aún si cabe con la reciente reforma laboral.

Meterle a los niños tantos conocimientos por el embudo cerebral, que memorizan como locos, que después de ocho horas escolares, dediquen una media de cuatro más por las tardes en casa, a la edad de diez, once y doce años, perdiendo su infancia, no tiene lógica alguna.

Todos estos conocimientos, por experiencia propia ya que procedo del mismo sistema educativo, en menos de tres meses han desaparecido del cerebro y solo se quedarán aquellos por los que mostraron interés, les motivaron o lean posteriormente. No sirve nada más que para que ellos aborrezcan estudiar, les aburra e incremente eso que tanto preocupa y que es el fracaso escolar, universitario y en un futuro cultural; y otras cosas como son los trastornos de personalidad, mucho más acuciantes en nuestra sociedad infantil y adolescente. Ahora corriendo y deprisa, mi hija, de sexto de primaria esta consumiendo las capitales europeas para el examen del CDI a la misma velocidad que consumimos todo en esta sociedad: la comida, la ropa, el ocio… Estoy segura que en noviembre cuando la pregunte por la capital de Italia me dirá que es Atenas. Y eso que hablo de las más comunes.

Las leyes educativas en este país no nos sirven para mucho, o mejor dicho para nada: cuando cambian solo se preocupan en quitar la religión unos y en incluir a los gays, otros…como si en esto se nos fuese la vida. Sin entender que la diversidad familiar se enseña sin ser asignatura; y la religión, tres cuartas de lo mismo. Y si no lo hacemos los ciudadanos, los padres, los profesores….cambiar este estrés educativo… no lo hará nadie por nosotros.

Los padres, muchos trabajamos, y no podemos dar más de sí. Comentaban el otro día que tenían que ver menos televisión y jugar menos a las maquinitas. Me pregunto qué niños tienen tiempo para ello, porque ni siquiera en fines de semana, vacaciones o puentes vacacionales podemos… siempre viajamos con libros y ahora hasta con grandes materiales escolares para realizar proyectos y trabajos. Desde luego las mías no tienen tiempo ni de estrenar los juguetes de los Reyes Magos, menos para salir un rato al parque y jugar con los niños del barrio como toda la vida. No me extraña que hagamos seres individualistas, competitivos y egoístas.

Por cierto, que bien nos quedan a los padres los trabajos escolares, a los que dedicamos tanto tiempo… y nuestros hijos, !cómo destacan en aquellas materias en las que el padre o la madre son profesionales! Nosotras hemos suspendido el de circuitos eléctricos porque no hemos podido encontrar un momento con otros padres para ver qué día de la semana, o días de la semana o fines de semana, se podían juntar los niños. Y también hemos suspendido porque mamá no entiende de electricidad y claro, el circuito del zoológico no ha funcionado (las jaulas se nos han quedado sin luz), vamos que la niña ha tenido que explicar que era un zoológico de otro siglo, cuando usaban velas . Estoy ansiosa esperando el proyecto del periódico o de escribir un cuento, para lucirme… porque para eso sirven los trabajos en casa… para lucirnos los padres. Ellos con hacer los deberes, ya tienen más que suficiente para que les den las doce de la noche.

Tampoco me extraña que no sean autónomos, independientes y que seamos los padres los que también les tengamos que buscar el trabajo en un futuro…Ya nos lo dicen cada vez que vamos a una reunión informativa en el colegio: “hay que estar encima de ellos”.

Autor: Rosa Maestro

Periodista, comunicadora, madre sin pareja con donante de esperma y por adopción internacional, fundadora de la web masola.org y autora de los cuentos infantiles #reproducciónasistida "Cloe quiere ser mamá..", "Nora y Zoe, dos mamás para un bebé" y "Lucía y e cofre mágico de la familia".

Comentarios