La edad ya no es un problema para ser madre

Madres después de los 40
La maternidad es cada vez más tardía

El porcentaje de madres primerizas de 35 a 39 creció un 80 por ciento en los últimos años y en el caso de 40 a 44 se elevó en un 50 por ciento. Los cambios sociales y, sobre todo, la incorporación de la mujer al mercado laboral, ha hecho que sea cada vez más frecuente que las mujeres pospongan la maternidad más allá de los 40 años. 

Los tiempos han cambiado y las exigencias de la sociedad actual hacen que cada vez sea más frecuente la maternidad tardía, porque en la actualidad ser cuarentañera no es un impedimento para ser madre. A pesar de ello, existen todavía muchos miedos acerca de la mal llamada “madre abuela”

Rosa Maestro @rmaestrom @Masola_Org

La fertilidad alcanza su punto más álgido a los 20 años y luego decae paulatinamente. Pasados los 40 años, la mujer entra en lo que se ha denominado la peri menopausia y desde los 40, el 33 por ciento de las mujeres tienen problemas de fertilidad. Sin embargo, esto no quiere decir que una mujer no pueda ser madre a los 45 años.

Cada vez son más los casos que se conocen de mujeres maduras que han decidido tener a su hijo pasado la barrera de los 40, aunque las probabilidades de quedar embarazada disminuyan. Según el libro de récords Guiness, una mujer llamada Madalena Carnauba, tuvo a su hijo número 32 bien pasados los 40 años.

Esto ocurrió en 1972. En aquel entonces, al igual que ahora, tener 32 hijos era algo insólito, así como tenerlos en una edad madura; sin embargo, hoy en día, tener un hijo pasada la barrera de los 40, ya no lo es.

La ciencia, gran aliado

La ciencia parece ser el mejor aliado para las madres cuarentañeras. La fertilización asistida, la donación de óvulos, la utilización de embriones congelados, y en algunos países (que no en España), el vientre de alquiler, son algunos de los métodos que permiten, cada vez más, a mujeres mayores de 40 años ser madres. La ciencia, hoy en día, alimenta los anhelos de maternidad de todas aquellas mujeres que deciden posponerla.

Sin embargo, la maternidad a los 40 no es fácil. En primer lugar, la Sanidad Pública, ha puesto sus propios límites pese a que la Ley de Reproducción Asistida actual no mencione nada al respecto y toda mujer que sobrepase los 40 años, tenga ya un hijo biológico o sea soltera, no es habitualmente aceptada.

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Tan sólo algunas comunidades autónomas, y en función del profesional que asiste, han aceptado a algunas mujeres bajo estos condicionantes. Quedan entonces las clínicas privadas. En ellas, la mujer cuarentañera es aceptada aunque el costo de estos tratamientos es elevado y las posibilidades de éxito solo del 25 por ciento.

La reproducción asistida avala hoy en día la maternidad después de los 40

La ciencia está por la labor, pero… ¿está la mujer en condiciones de ser madre pasados los 40? Una mujer de 20 ó 30 tienen más capacidad física para no dormir, jugar, saltar y trotar con su hijo. De eso, no cabe la menor duda. Pero también es cierto que a medida que la mujer cumple años su capacidad psicológica es mucho mayor que a los 20.

La paciencia, el conocimiento, la experiencia y sobre todo, la estabilidad emocional, entre otras muchas cosas, también han de ser tenidas en cuenta. La madre de 40 asegura que su capacidad mental es mayor y que la madurez con que crían a sus hijos es una ventaja que no hubiesen tenido a los 20 ó 30 años.

¿Por qué es más difícil embarazarse?

Según estudios ginecológicos, una mujer de 20 años que busca un embarazo tiene el 25 por ciento de probabilidades de conseguirlo, la misma alrededor de los 30, tiene un 15 por ciento; a partir de los 35, sus posibilidades disminuyen al 10 por ciento; y a partir de los 40, bajan al cinco por ciento.

Si bien, aunque la fertilidad alcanza su punto máximo a los 20 años, y luego decae paulatinamente, hasta los 35 años no hay mayores riesgos y las probabilidadesde quedar embarazadas es alta. Luego, la capacidad del ovario para producir óvulos tiende a perderse.

El problema de la maternidad tardía es que la mujer nace con una cantidad determinada de óvulos (400.000) y cada mes pierde un porcentaje de ellos, por lo que sí a los 20 años el número de óvulos asciende a 200.000, a los 47 se sitúa en torno a los 1.000, y eso significa que a la mujer se le otorga un límite de años de fertilidad.

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Aunque las posibilidades reales dependen de cada mujer, porque en ocasiones lo que es difícil para una de 35, es fácil para una de 40 (en ocasiones la edad ginecológica no acompaña con la biológica).

Es conveniente que cada mujer conozca las suyas propias, antes de plantearse la concepción, mediante la realización de un dopaje hormonal, que no es más que una extracción de sangre durante los primeros días del periodo menstrual; prueba que permitirá conocer hasta cuándo es viable postergar voluntariamente el embarazo.

Estos datos también pueden ser de ayuda en caso de necesitar de reproducción asistida para que el ginecólogo sepa qué tratamiento le conviene. Pese a todo esto, las estadísticas son las que hablan, y en los últimos años, el porcentaje de madres primerizas de 35 a 39 años creció un 801 por ciento; y las embarazadas se elevaron a casi un 50 por ciento entre las mujeres de 40 a 44 años.

Por otro lado, hay que tener en cuenta que en el supuesto de mujeres solteras que recurren a la reproducción asistida para ser madres en edad madura, cuentan con la ventaja de la juventud del semen del donante.

A los problemas que pudiese presentar una mama mayor de 40, se le uniría los de un padre también mayor de 40, porque los problemas de fertilidad no son solo propios de las mujeres. La edad también empeora la calidad de los espermatozoides masculinos.

El parto: ¿siempre cesárea?

¿Por qué un hijo a esa edad?. Son muchas las razones que podrían dar las mujeres que han sido madres maduras y todas ellas tan respetables como las de las que decidieron hacerlo siendo muy jóvenes.

Las que así lo han sido defienden que cualquier edad es buena para que una mujer vea cumplido su sueño de ser madre y máxime en la actualidad, cuando los 40 años no son los de antes, cuando a esta edad para muchos comienza una nueva vida, un nuevo matrimonio, un nuevo trabajo…, entonces, ¿por qué no un hijo?.

Si embargo los miedos acechan mucho más en estas mujeres que en las de 20… ¿Saldrá todo bien?. Es una pregunta muy común. No tiene porque salir mal, sería su respuesta, porque un embarazo a los 40 no implica mayoresriesgos para una mujer sana siempre y cuando siga todos los consejos de su ginecólogo y se imponga la consulta genetista al comienzo del embarazo.

A los veinte años, las probabilidades de tener un hijo con alguna malformación, como por ejemplo con síndrome de Down son de una entre mil, a los 45 es uno entre cincuenta; ahora bien, sigue siendo más alta la probabilidad de que el hijo nazca sano.

Es más, estudios realizados afirman que los riegos provienen de las enfermedades propias de la mujer a esa edad, y no de otra cosa, aunque el índice de cesáreas en edades mayores aumenta un 20 por ciento con respecto a las mujeres más jóvenes.

Entonces, ¿a la hora del parto, siempre cesárea? No tiene porqué. Aunque lasprobabilidades son mayores dado que los músculos y los huesos de la mujer son menos elásticos. Pero no siempre es así. Hay ginecólogos que no están tan de acuerdo con ello y creen que en muchas ocasiones las cesáreas se deben a otros muchos motivos.

En algunos libros de obstetricia aún se llama “embarazada añosa” a toda mujer que da a luz pasados los 30. Hoy en día, cuando ni siquiera es a los 30… ¿no habría que dejar ya a un lado tanto tópico?

Un estudio publicado en la revista “Nature” demuestra que existe una relación entre maternidad tardía ylongevidad.  Algunos expertos creen que el retraso de lamenopausia implica que las mujeres están más tiempo protegidas por los estrógenos de algunas enfermedades relacionadas con el envejecimiento. Este estudio viene a decir que las madres que dan a luz a edades avanzadas, envejecen más lentamente y viven más años que otras mujeres.

A pesar de todo ello, en España todavía se sigue clasificando a las mujeres que tienen hijos después de los 40 como “madres abuelas. Que una mujer hoy tenga el doble de edad que cuando su madre la tuvo a ella, no la convierte en una madre abuela. Independientemente de la edad, la maternidad es un reto”.

VENTAJAS DE LA MATERNIDAD TARDÍA

 La madurez que se posee para hacer frente a una maternidad es mayor.

  • Se posee la serenidad y paciencia que solo el paso de los años da.
  • Las dificultades de una crianza se superan con mayor facilidad y serenidad.
  • La estabilidad emocional, familiar y económica es mayor.
  • Tradicionalmente se han exagerado los riesgos y se han creado muchos temores infundados.
  • La ciencia facilita el embarazo.
  • Los análisis genéticos permiten tener conocimiento de posibles malformaciones en el feto.

DESVENTAJAS DE LA MATERNIDAD TARDÍA

 Es necesario prepararse psicológicamente para aceptar que el embarazo puede tardar en conseguirse.

  • Generalmente hay que acudir a una clínica de reproducción asistida, por lo que el costo es elevado.
  • La energía para soportar noches de insomnios, juegos constantes y una mayor actividad física es menor.
  • Normalmente no presenta problemas para la madre, pero sí implica mayores riesgos para el feto ya que existe una mayor probabilidad de que éste presente enfermedades genéticas o malformaciones congénitas. No obstante, las técnicas han mejorado mucho y los análisis genéticos permiten detectar muchas de estas malformaciones durante la gestación.
  • El porcentaje de cesáreas es mayor porque los músculos y huesos de una mujer madura son menos elásticos.
  • Mayor riesgo de embarazo gemelar a consecuencia de los tratamientos de reproducción asistida.
  • La diabetes y la alta tensión arterial pueden producirse por primera vez durante el embarazo. Son desordenes que no entrañan riesgo alguno para la madre ni para el bebé si se diagnostica desde su comienzo.
  • Es muy importante no saltarse el seguimiento ginecológico desde el comienzo de la gestación y de forma regular.
  • Es más difícil conseguir el embarazo y más fácil el aborto en los primeros meses.
  • El parto prematuro es más habitual.
  • Las mujeres tienen que hacerse un estudio médico previo para ver su buen estado de salud ya que un embarazo supone una sobrecarga cardiaca y metabólica.
LA OVODONACIÓN, OTRA POSIBILIDAD A TENER EN CUENTA

Cuando la maternidad llega tarde y los óvulos propios no son viables, gracias a la ovodonación, existe una posibilidad de tener un hijo con los óvulos de una mujer joven. Tradicionalmente, las mujeres que recurrían a este procedimiento lo hacían por un problema ovárico o por una menopausia precoz. En la actualidad, la ovodonación es indicada a mujeres mayores de 40 años, o más que desean tener un hijo.  Las probabilidades de que una mujer de 45 años quede embarazada de forma natural es de un tres por ciento. Por el hecho de que extraiga su óvulo y se fertilice con el esperma de su marido o de un donante no hace que las probabilidades aumenten, porque el ovocito que genera no es bueno. La alternativa es usar el óvulo de alguien más joven, de una donante. Las posibilidades pueden aumentar hasta en un 65 por ciento. Una gran mayoría de mujeres que se embaraza con más de 45 años no lo hace con óvulos propios.

Esto ha dado lugar a muchas conversaciones sobre la ética de embarazar a una mujer con óvulos de otra porque gracias a ello las posibilidades de concepción pueden llegar hasta los 70 años ya que el útero no envejece nunca. Es el óvulo el que se deteriora. Si se usan óvulos jóvenes, los riesgos asociados a la edad, el aborto espontáneo o las complicaciones cromosómicas, desaparecen. Las comisiones de ética de las clínicas de fertilización son las que han fijado los plazos aceptables que, en una gran parte del mundo, tienen el tope de los 50 años, la edad promedio en la que la mujer pierde su capacidad reproductiva y se inicia la menopausia.

En este caso, la mujer donante se somete a un proceso de estimulación ovárica y la mujer receptora solo tiene que tomar unas pastillas de estrógenos, durante unos doce días, para que el útero se prepare para albergar el embrión. Suele costar unos 6.000 euros.
La criopreservación. Sí, con mis óvulos

El avance de la edad en las mujeres es un extra más a los problemas de fertilidad. Sin embargo, hoy en día, existe una alternativa: la criopreservación de óvulos y la de tejido ovárico. Esta técnica, totalmente peritada en la actualidad en España, consiste en la extracción de los ovocitosdirectamente del ovario y posteriormente son congelados. Una alternativa que permite mantener la capacidad fértil pese a la edad, o ante enfermedades que la pongan en riesgo, como es el caso de las oncológicas a consecuencia de los tratamientos de radio y quimioterapia, o para otras enfermedades relacionadas con la fertilidad y que pueden padecer cualquier mujer como la endometriosis o la menopausia precoz.

La criopreservación del tejido ovárico, por su parte, consiste en la realización de una intervención menor en la que éste es removido completamente. De esta forma, los óvulos almacenados se separan de la parte exterior del ovario y se congelan con nitrógeno líquido. Posteriormente, al descongelarse, el tejido se implanta nuevamente en la paciente, ya sea en su posición original para fertilidad natural o bien, en otro lugar, por ejemplo bajo la piel, lo cual requeriría de un tratamiento de fecundación in vitro para la concepción.

Aunque en un primer lugar esta alternativa fue concebida para recuperar la capacidad fértil en mujeres que habían sido sometidas a tratamientos severos o para aquellas que por problemas diversos no podían quedar embarazadas de forma natural, en los últimos años su recomendación va más allá de lo médico y cada vez son más las mujeres que recurren al tener en cuenta  una maternidad tardía.

Aunque la criopreservación es una alternativa válida y los óvulos pueden congelarse indefinidamente, hay que tener en cuenta que el procedimiento también tiene el límite de la edad y no es muy aconsejable que mujeres que excedan de los 40 recurran a él porquen la calidad de los óvulos merma a medida que se cumplen años.
Ameocentesis o análisis genético.

La biopsia de vellosidades coriales se practica entre la octava y la doceava semana de gestación. En ella, bajo un control eco gráfico, previa anestesia local de la piel del abdomen, se punza el tejido que dará origen a la placenta y se toma una mínima cantidad de materia para ser posteriormente estudiado en un laboratorio. Esta prueba es de gran importancia para precisar el diagnóstico de malformaciones como el síndrome de Down. Se trata de una prueba indolora, pero en la que también hay que tener en cuenta que se le asocia del uno al tres por ciento de abortos como consecuencias al estudio. Los resultados se obtienen a las 72 horas.

Autor: Rosa Maestro

Periodista, comunicadora, madre sin pareja con donante de esperma y por adopción internacional, fundadora de la web masola.org y autora de los cuentos infantiles #reproducciónasistida "Cloe quiere ser mamá..", "Nora y Zoe, dos mamás para un bebé" y "Lucía y e cofre mágico de la familia".