Sicilia, años pensando en ir a Sicilia. Todo el mundo me hablaba de las maravillas de Sicilia. Y claro, con todo el acierto del mundo me dijeron que con un viaje no basta, que hay tanto y tanto por ver y hacer que necesitas varios viajes.
Así que con éstas me dije que era hora de al menos hacer el primero.
Doce días, casi dos semanas y apenas hemos empezado a conocer la isla, que más que una isla parece un continente porque ni aún con cien viajes terminas de conocerla.
Para empezar comentaros que a Sicilia tienes que ir pensando que no vas a Europa, sino más bien a África, o una mezcla de ambas. Me sorprendió su caótica forma de funcionar, de la que volví sin haberme hecho a ella, su suciedad y su pésima gestión de las basuras sobre todo en Palermo, la pobreza y miseria extrema que te encuentras si profundizas por las callejuelas de sus ciudades y pueblos, y sin duda, el calor, la hospitalidad, la alegría, de sus calles y de sus gentes. Marcha no le falta y te aseguro que entre unas cosas y otras regresaréis agotados no, lo siguiente.
Otra cosa que me sorprendió es que Sicilia precisamente barata no es, sino muy cara. Para poner un ejemplo un simple capuchino está entre los 2,20 y los 2,80 euros.
En fin, con guía en mano, con vacuna completa en mano, y con el famoso código QR que necesitas una mañana de relax, buen humor y nada de estrés para completar por lo engorroso que es, aterrizamos un 31 agosto en Catania. De nada nos sirvió todo lo que las autoridades italianas decían que teníamos que llevar puesto que en el mismo aeropuerto nos sometieron a todas a un nuevo test (gratuito) de antígenos.
Decidimos viajar en la primera semana de septiembre porque Sicilia es un país muy visitado, tremendamente visitado y en estas fechas siempre hay menos gente recorriendo el mundo, cosa que se agradece. Claro que siempre llegamos luego con el agua al cuello para comenzar el curso escolar, pero como decía mi abuela, no se puede estar en misa y repicando.
Ya con el coche también en mano nos dirigimos a nuestro primer destino:
SIRACUSA.(1,2,3,4 de septiembre) Nos alojamos en la islita de Ortigia y la verdad es que os lo recomiendo. Sin lugar a dudas, Ortigia ha sido lo que más me ha gustado y enamorado de todo Sicilia.
Nos quedamos en un apartamento en plena plaza, con todo el ambiente que tanto de noche como de día tiene, pero sin ruidos, lo que nos permitió disfrutar y dormir.
Ortigia si vais en coche es imposible de entrar a no ser que estéis alojados en ella y aún estando alojados no hay parking gratis (excepto para residentes por las noches), lo que hace que haya que abonar por día 15 euros de aparcamiento ( todas las noches los pocos turistas que estábamos en estas fechas éramos asiduos al parking Talete). Cuidado con entrar con el coche si el hotel o alojamiento no está en la islita porque se ponen todos los días a captar intrusos y multar. Aún así veréis que lo de cumplir normas en Sicilia es algo que no hace nadie, que nadie respeta nada y que la mayoría termina aparcando donde le da la gana. Nosotras aún así cumplimos con ellas porque lo bien hecho bien parece y te evitas problemas o complicaciones en el viaje.
Ortigia es la ciudad vieja de Siracusa y ciertamente lo más bonito y con más encanto. Bueno puedo decir que más que con encanto es espectacular. Sin duda el barrio judio y la plaza del Duomo son mis dos icónos. Esta última con edificios de piedra blanca majestuosos y muy bien conservados: El barrio judio así como todas sus calles son ideales, aunque el sistema del tendido eléctrico la verdad es que deja mucho que desear por su inseguridad. El parque arqueologico de Neapolis no lo vimos; está a las afueras de la ciudad pero Sicilia tiene algo inevitable y es que tienes que estar durante todo el viaje eligiendo que ver y que no ver porque no hay tiempo para verlo todo y preferimos reservarnos par el anfiteatro de Taormina.
Para comer es mejor los restaurantes locales, que encontrarás a cada paso y evitar por ejemplo la plaza Enamuele Pancali.
Hay algunas otras cosas más que ver en
Pero yo os recomiendo, y más si viajais en familia y con niños, dedicar tiempo a sus playas. Aquí os dejo las más interesantes. Nosotras nos fuimos al Parque Marino de Plemmrio, sin lugar a dudas, el más bello y el menos concurrido. Pero ¡ojo! no es facil acceder a muchas de sus calas, y los caminos son algo tortuosos, de hecho nosotras pinchamos una rueda y menos mal que cuando decidió dejarnos tiradas en medio de una carretera en nuestro regreso, lo hizo enfrente de una gasolinera. Allí nos prestaron desinteresada ayuda e incluso llamaron a un taller en el pueblo cercano que espero a cerrar una vez nos cambió las ruedas. ¡Suerte no, suertaza!
Es un precioso lugar de acantilados blancos y playas cristalinas. Parco Marino Del Plemmirio fue el tesoro de nuestra visita a Sicilia (no recomendado para niños muy pequeños). También puedes reservar un tour desde Ortigia para ir en barco. Después de varios intentos dimos con Punta Castellucio (un paraíso) donde inclusive se puede nadar por cuevas.
- Playa de Ortigia: Es posible nadar sin salir de la ciudad de Syracuse, en la isla de Ortigia. Además de la playa, hay varios pontones para facilitar el acceso al mar.
- Playa Vendicari: Situada en la reserva natural del mismo nombre, podrá observar flamencos rosados además de nadar y tomar el sol.
- Playa Calamosche: La belleza del lugar y sus playas cristalinas lo convierten en una de las playas más populares de Siracusa.
- Fontane Bianche: Aparte de Ortigia, es la playa grande más cercana a Siracusa.
- Playas de Avola: las arenosas playas de Avola, de las cuales «Gallina» es la más famosa, son ideales si viajas con niños, ya que el agua es muy poco profunda a larga distancia. ¡Perfecto para jugar en el agua!
- Parco Marino del Plemmirio: Para terminar ¡mi lugar favorito para nadar! Varias calas pequeñas y hermosas muy cerca de Siracusa. Fuera de temporada, ¡es un lugar muy tranquilo!
Catania.
Si entrar a Catania merece la pena es fundamentalmente por su mercado del pescado, que es lo que nos hizo definitivamente sortear sus atascos. Lo disfrutamos enormemente y aconsejo quedarse a comer en esos restaurancitos anexos al mismo porque la calidad y el ambiente lo merece.
No sé por qué la gente no recomienda ver Catania, Lo poco que vi, ya que la visita fue corta, de su casco antiguo fue maravilloso, y con un ambiente único. Además aproveché para comprar unas camisas de lino italiana a 50 euros maravillosas y de las que no pienso deshacerme en la vida.
Scala dei Turchi, Agrigento
Creo que es la playa con más fama de toda la isla, pero no nos extraña, ¡es una de las mejores playas de Sicilia! LLegamos al atardecer, justo para ver la puesta de sol que os puedo asegurar fue una de las más hermosas que he visto en mi vida, y mira que llevo ya unas cuantas puestas de sol.
Durante el día hay vallas según nos dijeron porque está prohibida su entrada (la verdad es que no es un sitio exento de riesgo) porque el acantilado hay que cruzarlo, si lo cruzas, con calma y no muy apropiado para niños pequeños. Pero al caer la tarde se queda sin vigilancia y es cuando todo el mundo accede, sube la primera pared blanca del acantilado y o bien se acerca a la playa más próxima o se queda sentado a ver el atardecer. Me temo que es uno de esos sitios que terminará cerrándose a la visita humana, y con todo lógica, porque somos devastadores y no mimamos ni agradecemos a la naturaleza todo lo que nos da; además en Italia es fácil encontrarse todavía en sus arenas colillas, restos del picnic, e incluso pañales, entre otras muchas lindezas. Por suerte esta es una de las calas más limpias y apenas encontramos restos humanos, pero es cierto que el abuso desgasta y me temo que en el futuro o habrá que reservar para entrar o finalmente nadie podrá entrar.
En el caso de la playa Scala dei Turchi, las inmaculadas formaciones rocosas entran directamente al mar, donando un paisaje único y especial. ¡Ten en cuenta que este paraíso no puede faltar en una ruta por Sicilia!
Presupuesto en base a cinco personas/dos familias:
.- Precio billetes de avión:120 euros/persona
.- Alojamiento en Siracusa (4 noches – apartamento): 465 euros.
.- Alquiler de coche: 780 euros. Hablando de alquileres de coche. Ya sé que las compañías low cost son más económicas y a veces con bastante diferencia, pero bajo mi experiencia, es mejor evitar los problemas y alquilar el coche con las compañías al uso. No sé por qué está vez cambie mi forma de actuar y lo hice con una low cost -Carflexi-(sería para recordarme que nunca jamás lo hiciese). No solo están lejos del aeropuerto, comunicarse con ellos es complicado, tardan en llegar a recogerte y encima no solo pagamos las ruedas al pinchar sino que nos las volvieron a cobrar (descontar del déposito) porque dijeron que no eran las originales. No nos vamos a dar un gran disgusto por esto, pero Santo Tomás una y no más. Compañía de toda la vida y seguro a todo riesgo. Ya lo decía mi abuela: “lo barato sale caro”.
Apropiado para ir con hijos a partir de los 7/8 años si el objetivo es recorrer parte de la isla
