La adopción de embriones, otro camino hacia la maternidad

La adopción de embriones es una opción cada vez más solicitada por mujeres solteras que no pueden concebir con sus propios óvulos.

A diferencia de una FIV con ovodonación, donde se recurre a los óvulos de una donante, en la embriodonación o adopción de embriones, el proceso se inicia directamente en la transferencia del embrión.

El embrión procede de un tratamiento de FIV realizado por otra mujer o pareja que, una vez conseguido el embarazo, han decidido donar los embriones restantes a otras personas con problemas de fertilidad.

Como en la ovodonación, se trata de una donación totalmente anónima, y a la hora de elegir los embriones, el equipo médico se basa en las características fenotípicas de los progenitores. Es decir se busca el parecido físico en el color de la piel, tipo de cabello, altura, peso y grupo sanguíneo.

La tasa de éxito en la adopción de embriones

Los embriones se someten al mismo riguroso proceso de selección que se hace a donantes de óvulos  y esperma. La mujer no puede superar los 35 años, y el embrión debe estar en perfectas condiciones.

En los últimos años, se ha incrementado el número de mujeres solteras que han realizado una FIV, la mayoría con óvulos de una donante. Conseguido un primer hijo,  pocas se plantean ampliar la familia, por el coste económico y la dedicación que implica.

Muchas de estas madres solteras optan por donar los embriones en adopción y ello hace que sean embriones de muy buena calidad y procedentes de donantes de óvulos con fertilidad probada. De ahí que la tasa de fecundidad en adopción de embriones está entre el 60% y el 70%.

Cómo es la adopción de embriones

Se sigue el mismo protocolo que una ovodonación: selección de los embriones siguiendo criterios fenotípicos, preparación del endometrio de la mujer receptora y desvitrificación  de los embriones.

En el laboratorio se monitoriza el estado de ese embrión, y se procede a la transferencia de un único embrión, máximo dos, preferiblemente en estadio blastocisto.

Tras los quince días de betaespera, se realiza la prueba de embarazo.

En el caso de la adopción de embriones, el tratamiento se puede iniciar así que la mujer ha finalizado su periodo menstrual. Sin tener que esperar a una sincronización con la donante de óvulos.

Otra de las ventajas de la adopción de embriones es el coste, un 40% menor que en una ovodonación.

Autor: CRA Barcelona

CRA Barcelona centro de reproducción asistida en Barcelona. Tratamientos personalizados, excelentes tasas de embarazo, unidades especializadas en aborto de repetición, mujeres mayores de 40 años, banco propio de óvulos.

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